Las relaciones de pareja no son algo estático. Evolucionan y cambian con el tiempo y es importante conocer las etapas por las que pueden pasar para que no nos pillen desprevenidos, así como para analizar las posibles dificultades que se pueden presentar en cada una de ellas. Según Susan Campbell, en su “The Couple’s Journey”, existen cinco etapas en este viaje de la pareja.
IDILIO: es la etapa del enamoramiento, del deseo de fusión constante, la etapa en la que sentimos que somos “tan iguales”, que imaginamos que el futuro sólo puede ser armonioso. Ambos miembros enamorados, damos la mejor versión de nosotros mismos, a la vez que anulamos nuestro espíritu crítico y tendemos a no ver lo que no nos gusta del otro (o lo minimizamos). Idealizamos al otro y nos enamora la idea de estar enamorados. Y eata fantasía puede ser también nueatro talón de Aquiles: creer que siempre vamos a sentirlo así y si eso no pasa, pensar que la relación está en crisis.
LUCHA DE PODER: en esta etapa bajamos a nuestra pareja del pedestal y ahora sí, activamos la actitud crítica de nuevo. Ahora caemos en que “no eres como yo creía” (y viceversa). La lucha de poder empieza cuando intentamos que el otro/a sea del modo que creo que debería ser, en lugar de aceptar la ventaja que supone que el otro/a sea diferente. Esta etapa es la última para muchas parejas ya que, bajar a la tierra después del olimpo del idilio, les resulta insuperable.
ESTABILIDAD: en esta etapa renunciamos a cambiar al otro/a, le aceptamos y aprendemos de el/ella. Ya no luchamos por ganar o porque funcione, sino que negociamos una serie de reglas que nos van bien y hacen que la relación fluya. El mayor aprendizaje de esta etapa es que nuestra pareja no va a satisfacer todas nuestras necesidades. El riesgo de esta etapa es que esta “paz” nos puede hacer caer en la rutina, la cotidianeidad y… La apatía?
COMPROMISO: esta es la etapa en la que sentimos que “somos un equipo”. Ya no sólo no tenemos la necesidad de remodelar al otro ni de estar de acuerdo en todo, sino que además, nos amamos desde el “te quiero” y no desde el “te necesito”. Pero el llegar a esta etapa no implica que ya esté todo hecho. De hecho, este es su principal enemigo.
CREACIÓN CONJUNTA: en esta etapa existe un profundo sentido de unión, la sensación de que el equipo es indestructible y eso nos lleva a querer compartir cuestiones creativas: una nueva casa, ampliar la familia, compartir una actividad de ocio nueva… Igual que en la etapa anterior, en ésta no hay que olvidarse de «mimar» la relación, no sea que con tanta “creación” la pareja se resienta.
Y tú? En qué etapa del viaje diarías que te encuentras?